
Por cuanto tiempo los tendrás engañados…
Con él sueñan mis ojos
Aplastados por el sollozar de las lágrimas.
Mis senos asfixian mi pecho estrangulando cada latir.
¡Hay! ¡Que are si te pierdo en la neblina de la noche!
Y por el camino se va el olor de tus manos, que al acariciar mis mejillas toman distancia.
No quiero abrir los ojos que te buscan a escondidas.
Y disfrutan del amar que les tenías.
Ojos oscuros y ocultos del dolor.
Prefieren soñar que tu boca dulce sigue ahí.
Que aun sin tener contacto.
Los besan tan solo al dormir.
Ámbar Espinoza Barría.
BERNSTEIN.